martes, abril 18, 2006

Volver (a Estepona)

La primera vez que estuve en Estepona, hacía apenas dos meses que nos conocíamos y fui sin ti. Cada noche te llamaba por teléfono y te hacía escuchar el ruido del mar que se colaba en mi habitación.
La segunda vez, fuimos juntos a pasar la Semana Santa a un pequeño hotel, donde nos pasamos días enteros esperando a que parase de llover y vimos películas de Alfredo Landa, Paco Martínez Soria y Manolo Escobar. Aquella vez fuimos a Málaga y escuchamos cantar a los Legionarios "Soy el novio de la muerte".
Esta vez, la tercera, hemos estado juntos en una bellísima casa junto al mar. Hemos dormido abrazados, mirando por la ventana, conmovidos por una tormenta nocturna que tú temiste sunami.
Anoche llegué a Madrid, sin ti. Y llevo toda la mañana pensando en cuánto deseo que vivamos juntos y en cuánto voy a extrañar a mis amigos. Y pienso en la celebración de nuestra boda como en lo que tal vez fuera originariamente un banquete de bodas: un rito de despedida de los amigos que han sido mi familia durante todos estos años...

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

cada vez que escribes y puedo leerte, te prometo que el suspiro que me arrancan tus escritos hace que por un momento se abra la caparazón de hombre frívolo y duro, y que mi interior se llene por tres minutos de oxígeno. Espero la próxima semana tu próximo escrito.
Saludos

2:12 p. m.  
Blogger jm said...

grande.

2:47 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

.

Qué emotivo. Comparto contigo circunstancias, ciudades y la manía de repetir sitios. Lo malo es que, en mi caso, una boda no bastaría para poder dormir todas las noches abrazado al ser a quien amo.

Un beso.

3:01 p. m.  

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