Grandes historias verídicas, por M.B. (I)

Entonces la gran Nati con voz impostada para que llegase hasta la última fila me dice: "No te preocupes; mi perrita es, en realidad, una princesa que se llama Margarita y hasta que el príncipe Felipe no le dé un beso en la boca no se convertirá en princesa de carne y hueso, y me retirará a mí de trabajar.
Ambas han hecho un mutis por la puerta ante el aplauso de la concurrencia
Queremos a Margarita queremos a Margarita ...antes de que se les pase el arroz.
a los dos.
M.B.
NOTA DEL EDITOR: M., espero que entiendas que no podía dejar de publicar tu correo,... y más teniendo en cuenta que citabas a dos de mis damas de la escena favoritas: la perra de la Mistral y A.B.
Gracias. Gracias. Gracias. Menos mal que estás tú para elevar el nivel de este tugurio...